EXCONVENTO DE SAN JOSÉ
Calle 5 de mayo, Centro Histórico.
Fue construido en el siglo XVI por los frailes franciscanos, por conducto de Fray Alonso de Rangel y Fray Antonio de Ciudad Rodrigo; su fisonomía es de una iglesia-fortaleza que lo convierte en un atractivo arquitectónico importante.
Historiadores difieren en la fecha de construcción, siendo la más acertada 1543 como el inicio, concluyéndose en 1554 dedicándola desde entonces al patriarca San José; su edificación la llevo a cabo Fray Antonio de San Juan.
Sus muros son de mampostería y cantera, reforzados por contrafuertes, la bóveda interior se refuerza con nervaduras.
Los altares laterales del interior fueron despojados. Sobre el zócalo de los muros se conservan en una porción del aplanado una franja pintada con escudos franciscanos, monogramas y flores de varios pétalos.
El convento tiene una planta baja y un piso superior, la arquitectura del claustro es de tipo conopial; la arquería inferior se destaca por que sus columnas carecen de capiteles, por los que sus arcos surgen y se absorben de las mismas. En esta parte baja se encontraba la sacristía, el bautisterio, el refectorio, la cocina y la sala capitular, hoy desempeñan otras funciones como oficinas y aulas de enseñanza.

En los corredores de la planta alta se conservan algunos frescos probablemente del siglo XVI, las obras son de autor anónimo. En la esquina noroeste se encuentra el acceso al coro, capilla abierta y la torre. En este piso se encontraban las celdas de los frailes, así como la Sala de Profundis.
El convento cuenta con dos capillas: las del Sagrario data del año 1750 de arquitectura barroca, planta de crus latina y cúpula. La otra capilla esta dedicada a la virgen de Guadalupe, fue edificada hacia 1858, se ubica en lo que antiguamente era la entrada lateral al templo y su portada es similar a la principal.
El atrio esta circundado por un muro almenado, el acceso principal se ubica al norte, su arco es del siglo VXII. La cruz atrial es reciente, del año 1999 labrada en cantera como símbolo de la Redención y recuerdo de la llegada de los Misioneros Franciscanos que dieron inicio a la evangelización, bajo este concepto fue colocada la cruz.